El expresidente y precandidato Jorge Tuto Quiroga rompió este jueves la unidad del bloque opositor al desestimar la encuesta para definir la “candidatura única”, luego de que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) oficializara la convocatoria a las elecciones generales del 17 de agosto.
En diciembre de 2024, Quiroga y el expresidente Carlos Mesa, junto al empresario Samuel Doria Medina y el gobernador cruceño Luis Fernando Camacho firmaron un acuerdo con el objetivo de buscar una “candidatura única” que haga frente al MAS en los comicios presidenciales.
Entonces, en el documento firmado, se señaló que los precandidatos deben “estar dispuestos a renunciar a aspiraciones políticas personales en favor del bien mayor”.
En enero, Mesa declinó su candidatura y se convirtió en el vocero del bloque opositor, semanas más tarde también bajaron su candidatura Vicente Cuéllar y Luis Fernando Camacho.
La candidatura única debía concretarse a través de tres encuestas que definan cuál de los candidatos iba a representar al bloqueo opositor. Sin embargo, Quiroga alegó que la “unidad sin legalidad es poner en riesgo las candidaturas” de este bloque.
“Hoy rigen normas sobre el trabajo de encuestas y otros que se deben hacer en este momento. Sabíamos que esto venía a principios de abril (el lanzamiento de la convocatoria a elecciones), sabíamos que no había que pasar de principios de abril (las encuestas). Respetamos que otros pidan postergación con reserva, muy bien, hasta aquí llegamos”, sentenció Quiroga.
Añadió que hablar “ahora” que con una encuestadora se definirá la situación política del bloque de unidad, “es poner en riesgo la candidatura de la oposición” y darle un regalo “gigantesco” al evismo y arcismo.
Quiroga reiteró que para salir de la crisis se requiere unidad, pero esta debe estar dentro el marco de la legalidad. “Salirse de la legalidad es exponerse a posibles inhabilitaciones”.
En su justificación, el exmandatario recordó la inhabilitación de Ernesto Suárez, ocho días antes de las elecciones subnacionales de 2015, por el hecho de hacer comentarios sobre encuestas que no estaban registradas.
“Sabíamos que teníamos que trabajar hasta fines de marzo, hicimos todos los esfuerzos, propusimos metodologías, formas de fiscalización, no se pudo llegar a tiempo y no es atribuible a nosotros”, argumentó a Unitel.
A ello, añadió también que se acordó que el expresidente Carlos Mesa iba a ser el “único” vocero para hablar de las encuestas y evitar del riesgo de inhabilitaciones. Empero, dijo que este acuerdo no duró y salieron de otras partes las preguntas y contaminaron el trabajo que puso en “riesgo” de la candidatura única.
Ante la consulta de una posible ruptura en el bloque de unidad, el precandidato señaló que sigue trabajando en la unidad, sin embargo, acusó que de la parte del “otro contendor” incumplió el compromiso de reserva.
“Salieron del equipo de Unidad Nacional en tromba en uno y otro canal hablando con detalles e incumpliendo en compromiso de reserva. Fueron más que filtraciones, fueron una tromba de declaraciones, yo respeto a mi palabra, aunque otros no la respeten”, dijo.
Enfatizó que su candidatura está en el marco de la legalidad y no va a hacer nada “que ponga en riesgo” su candidatura. “No se puede priorizar un interés político particular salirse del marco de la legalidad que pone en riesgo la candidatura de la oposición”.