El movimiento cívico de Bolivia emplazó al gobierno de Luis Arce a implementar un plan anticrisis en 2024 para frenar el aumento de la inflación, la pérdida del valor adquisitivo de los sueldos y el desempleo.
En un encuentro hace una semana en Oruro, líderes cívicos coincidieron que la situación económica empeora en el país y temen se agrave el próximo año.
«Hemos emplazado al Gobierno a que aplique un plan anticrisis para evitar el aumento de la inflación y generar empleos. Los sueldos pierden su valor adquisitivo y no alcanza cuando uno va a realizar compras de alimentos», expresó el vocero del movimiento cívico nacional, Jesús Gira.
Según el dirigente y también titular del Comité Cívico de Tarija, en la última reunión los dirigentes coincidieron en que el país no pasa por un buen momento económico debido a la inflación, la falta de circulante (dinero) y de empleos formales.
A su vez, el economista y expresidente del Colegio de Economistas de Bolivia, Víctor Hugo Figueroa, dijo que el Gobierno central primero tiene que reconocer que hay crisis económica en el país y después actuar en consecuencia.
«Tiene que despolitizar la agenda y priorizar los temas económicos que interesan a la población boliviana. Si reconoce debe asumir medidas realistas como por ejemplo respecto a las subvenciones a los combustibles que es un gasto significativo para el país», aseveró.
En opinión de Figueroa, se requiere disminuir el gasto fiscal que está con un déficit del -8% y aumentar las exportaciones porque en 2023 hubo más importaciones que comercio exterior.
Gira advirtió que si no hay un plan anticrisis, existe el riesgo de que se acelere la inflación y eso debe saber la población boliviana que sufre los efectos.
«Cuando advertimos que se viene un momento difícil en la economía y reactiven los hidrocarburos, salieron algunos operadores del Gobierno para descalificar y argumentar que se buscaba dividir. Ahora el tiempo nos está dando la razón y en todos los departamentos las entidades públicas pasan por malos momentos», manifestó el vocero cívico.