La fiebre amarilla reapareció en el país. Con dos casos ya confirmados en Santa Cruz y Beni, el Ministerio de Salud pidió activar un bloqueo epidemiológico y descarta, por ahora, que se trate de una epidemia.
“Lo que se ha recomendado mediante protocolos que ya se tienen, es que los Sedes (servicios departamentales de salud) como el de Santa Cruz aplique el bloqueo respectivo lo que garantiza al resto de la población guardar serenidad; no hay ningún riesgo para la población boliviana de que pueda producirse una epidemia a partir de estos dos casos”, explicó el director Nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud, Freddy Armijo, según una nota institucional.
Este lunes, Salud confirmó dos casos de fiebre amarilla en el país. Uno se registró en el municipio de Puerto Suárez, Santa Cruz y otro en San Borja, del departamento de Beni. Del primer caso se conoce que se trata de un menor de edad, que prestaba su servicio militar en dicha región cruceña y que está ahora con un cuadro delicado de salud.
FIEBRE AMARILLA
Esta enfermedad es transmitida, al igual que el dengue, mediante la picadura de un mosquito. En algunos casos puede derivar en cuadros graves de salud e incluso la muerte. La prevención se realiza mediante la vacunación, que en el país está previsto en el esquema regular para su aplicación entre 12 a 23 meses de manera gratuita y de refuerzo para las personas que viajan a zonas o países de riesgo, también sin costo.
“Se presenta ante nosotros un nuevo reto este 2023, después de 19 años; y estas son consecuencias de la paralización del sistema sanitario que se ha dado en la gestión 2020”, expresó el ministro de Salud, Jeyson Auza.
Por esta enfermedad, el Sedes Santa Cruz activó ya la alerta roja y Salud anunció medidas para evitar la propagación del mosquito transmisor.