En Argentina anuncian que una misión del Ministerio de Economía viaja este miércoles a Brasil para avanzar con la letra chica de la agenda bilateral con Brasil, luego de la visita del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y discutir la compra de energía eléctrica y el financiamiento al gasoducto Néstor Kirchner, reportó Ambito.com
Las reuniones están previstas el jueves con el ministro de Minas y Energía de Brasil, Alexandre Silveira. Según pudo conocer Ambito, entre los principales temas se encontrará la compra de energía eléctrica a Brasil y el envío del gas boliviano hacia Argentina, para que el Gobierno pueda asegurar el abastecimiento energético en este 2023.
Estas negociaciones ocurren porque, aunque el Gobierno confía en que va a llegar con el primer tramo del gasoducto Néstor Kirchner, esto no va a significar el autoabastecimiento energético. En el Economía apuestan a que llegarán con las obras a junio, ante la necesidad energética pero también cambiaria: creen que contar con el gasoducto bajará las importaciones de energía, que el año pasado fueron récord, y así se podrá “compensar” la menor entrada de dólares producto de la sequía en el sector agropecuario.
Una de las grandes agendas a resolver es cómo será el financiamiento del BNDES a la industria brasilera para la provisión de insumos destinados a la construcción de los tramos siguientes del gasoducto. “Brasil está con necesidades de gas, se vio el año pasado con todo lo que importaron en GNL, y además Bolivia está en declino”, contó una fuente del equipo de Energía al diario Ambito.
Según explicaron, hay dos formas de llegar con el gas de Vaca Muerta a Brasil. Por un lado, con Bolivia como nexo: con la segunda etapa del gasoducto, para que llegue desde Salliqueló, en provincia de Buenos Aires, hasta San Jerónimo, en Santa Fe, y luego utilizando la actual red que hay en el norte del país y también en Bolivia para llegar a Brasil. “Ahí no necesitás mucha más infraestructura, pero dependes del paso de Bolivia, que no te corten la llave o te pidan una excesiva tarifa de transporte”, explicaron. La otra opción es que Brasil haga un gasoducto de unos 600 km, es decir, unos 1.800 millones de dólares, para conectar con San Jerónimo y ahí exportar directamente.
El exministro de Hidrocarburos de Bolivia, Alvaro Ríos El analista del sector, Alvaro Ríos recordó que, en la reunión de la Celac, Argentina solicitó al Banco de Desarrollo de Brasil (Bandes) un crédito de 689 millones de dólares para transportar 17 millones de metros cúbicos día (MMmcd) de gas desde Salliquelo y San Jerónimo y que va a aproximar el energético hasta la frontera en Uruguayana.
Pero aclaró que para que el gas llegue a Porto Alegre y San Pablo donde está la gran demanda de Brasil, falta mucho porque se deben construir nuevos ductos. “Por eso es que yo propongo que se deberían utilizar los gasoductos que van quedando vacíos en Bolivia. Argentina está desesperada por obtener el financiamiento para construir este tramo y que aproxime gas a frontera, pero aún no llega a los centros industriales de Brasil”, precisó.
Según Ríos el gasoducto Néstor Kirchner debía aliviar la demanda de Argentina, pero no va estar listo hasta junio.” Para invierno Argentina está tratando de buscar mayor cantidad de gas y Bolivia redujo los volúmenes y deben importar muy caro GNL a 15 a 20 dólares el millón de BTU”, apuntó.
En criterio del experto, Bolivia debería hacer gestiones y promover reuniones con los dos mercados para gestar un marco regulatorio de manera que el gas argentino una vez que llegue a la frontera sur pueda pasar y pagar un peaje por los ductos del país. Esto ante la declinación de la producción de gas boliviano.