Las costillas de cerdo se venden hasta en 30 bolivianos y la pierna en 28 bolivianos el kilo. Las comerciantes aseguran que entre hoy y mañana llegarán más piezas para las fiestas de fin de año y advierten que el precio podría llegar hasta los 35 bolivianos por la alta demanda. Para recibir el Año Nuevo, los cotillones artesanales como chinos también comenzaron a ser expuestos; los sombreros y conos de dólar son la novedad.
“La costilla de cerdo está ahora a 30 bolivianos y la pierna 28, pero mañana (martes) nos llegarán más y no sabemos a qué precio traerán las granjas”, dijo Flora, comerciante del mercado Rodríguez.
El mesón de la comerciante estaba casi vacío y aseguró que en sus congeladores no quedó más carne de cerdo. “Recibo de dos granjas; una de ellas me traerá 15 cuerpos y la otra otros 10. Ahí comenzará mi trabajo porque debo cortarlas y alistarme para este fin de semana. Las caseritas desean que les atienda rápido y ese rato no nos dará tiempo para preparar la carne”.
Flora está segura de que el precio del cerdo continuará subiendo por la gran demanda que habrá en los siguientes días. “El año pasado se llegó a vender hasta en 35 bolivianos el kilo de costilla”.
Mari, otra de las vendedoras del mismo centro de abasto, aseguró que el precio entre costillas y piernas subirá entre dos a tres bolivianos. “Todo dependerá del precio que traigan las granjas”.
Matilde, una tercera vendedora, explicó que en esta temporada “siempre” se incrementa. “En época baja, las costillas se vendían a 24 bolivianos mientras que las piernas en 22 bolivianos. Por esta temporada sube el costo a precio de fin de año”, explicó.
Cuadras más arriba, en la Illampu, las comerciantes de cotillón alistan gorritos, conos, corbatas, lentes para recibir el año nuevo. Zenón Estrada, una persona mayor, comenta que es la segunda generación de comerciantes de esta calle comercial. “Mi suegra comenzó a vender cotillones y seguimos esta tradición. Lo que nos diferencia del resto es que nosotros los elaboramos”, resaltó.
Estrada muestra una de las novedades: sombreros de dólar. Carlos Sánchez / Página Siete
Como novedad sacaron conos y sombreros forrados con impresiones de dólares “para la suerte y la abundancia”, afirmó. Los primeros están a 45 bolivianos la docena mientras que los segundos, a 60 bolivianos. También ofrecen corbatas, winchas, coronas multicolores con la cifra 2023. El costo de ellas varía de 45 a 70 bolivianos todos hechos de cartón, goma eva y, como dijo el propietario, mucha dedicación.
Venta de corbatitas y cotillón para Año Nuevo, en la Illampu. Carlos Sánchez / Página Siete
También se ofrecen lentes con el 2023 traídos de China, a 100 bolivianos la docena. Además, ofrecen brazaletes, gorros plásticos y una amplia variedad de artículos de plásticos. Los vendedores aseguran que son “más resistentes”.
Mónica ofrece uva tarijeña y otras frutas para recibir 2023. Carlos Sánchez / Página Siete
Llegan las primeras uvas de temporada
Las primeras uvas de temporada llegaron a la comercial calle León de la Barra. Las tarijeñas se las vende a ocho bolivianos, mientras que las peruanas a 10 bolivianos por libra. Los comerciantes aseguran que esta semana podría incrementarse en dos bolivianos y después su precio bajará para Carnaval.
“Las uvas están bajando de precio. Estaban a 12, a 15 bolivianos la libra porque no era su temporada. Ahora, las tarijeñas se las vende a ocho y las peruanas a 10, pero para esta semana seguro que van a subir a 10 y 15 bolivianos (respectivamente)”, dijo Mónica, una de las vendedoras de fruta.
Una vez que pasen las fiestas bajará su precio de forma gradual hasta venderlas “en tres libras hasta cuatro libras por 10 bolivianos”.
Control municipal
Operativo. La Intendencia Municipal de La Paz instaló cuatro carpas para el control de peso y la calidad de diferentes alimentos, sobre todo de la carne de pollo, cerdo y cordero. Estos puntos se encuentran en inmediaciones de la plaza Garita de Lima y el mercado Rodríguez, en los macrodistritos Max Paredes y Cotahuma.
Verificación. La ciudadanía puede acudir a estos puntos para denunciar la venta de productos en mal estado o si no tienen registro sanitario.