El Gobierno del mandatario Xi Jinping, en una medida que da un giro en la forma como maneja la pandemia de covid-19, decidió dejar de exigir a los viajeros que llegan a China la cuarentena obligatoria que debían hacer en un centro supervisado por las autoridades.
En un importante paso hacia la relajación de las medidas contra el covid-19 vigentes desde 2020. A partir del 8 de enero, China ya no exigirá a los viajeros procedentes de otros países entrar en cuarentena, según lo informó la Comisión Nacional de Salud.
Hasta el momento los viajeros debían pasar cinco días de cuarentena obligatoria en un centro supervisado por el Gobierno y tres más de aislamiento en casa. A pesar de esto, los viajeros que quieran entrar al país deberán someterse a una prueba PCR 48 horas antes de su llegada, según la autoridad sanitaria.
Las autoridades ya no realizarán un seguimiento de los contagiados ni de sus contactos cercanos y tampoco fijarán zonas de alto o bajo riesgo según el número de infecciones. En periodos de 2022 se llegaron a exigir 21 o incluso 28 días de aislamiento.
Desde enero de 2020, China clasificó el virus de covid-19 como una enfermedad infecciosa de categoría B, pero la gestionaba bajo los protocolos de categoría A que cubren enfermedades como la peste bubónica y el cólera. Esto otorgaba a las autoridades locales el poder de poner en cuarentena a los pacientes y sus contactos cercanos y bloquear regiones.